miércoles, 14 de abril de 2021

Chairo que protestaba contra el RENAUT, dispuesto a darle hasta NIP de su beca a Padrón de telefonía Móvil

El tema del Padrón de usuarios de telefonía móvil, aprobado por senadores, ha sido la comidilla de estas últimas horas, tanto así que se han suscitado cuestionamientos a, por ejemplo, si un rata usa un teléfono indebidamente o suplanta la identidad de alguien, ¿ahí qué procede?

En fin, que muchos seguidores y correligionarios de la cuatroté han calificado la medida como excelsa, libre de todo error, y absolutamente necesaria, esto a pesar de las críticas a las cuales califican como "cacayacas de los conservadores, nomás"; ejemplo de esto es Ernesto Chaires Huevara, chairo promedio beneficiado por una beca por...quién sabe qué...pero que recibe beneficios de ELMO, y que en su momento ha realizado actos que reflejan su nivel de coherencia, por ejemplo, protestó contra el FOBAPROA pero luego andaba contando sus centavitos de la beca para comprar "cachitos" para la "rifa del avión", se rasgaba las vestiduras por el aeropuerto en Texcoco por cuestiones "ecológicas" pero le valió que no se promovieran las energías limpias, entre otras cosas.


 

 

El buen Ernesto, durante la administración de Felipe "Borolas" Calderón de Bacacho, fue uno de los que dijeron que el RENAUT, un registro que en su momento pretendía ser un padrón (no un padrote, sino algo peor, PADRÓN) de usuarios de telefonía móvil, era un atentado contra los derechos humanos y la privacidad de los ciudadanos, y una clara intención de instaurar un "Big Brother" fascista (cómo les mama esa palabra); pues ahora, y en otro gran acto de coherencia, ha decidido apoyar la decisión tomada por el gobierno de la cuatroté pues "es algo infalible para abatir la inseguridad", y ya está juntando todos sus documentos y hasta se lavó las manos para que le tomen bien sus huellas digitales.

"Estoy incluso dispuesto a no fumar mota por unos días para que no afecte a la lectura de mi iris", dijo, contento, con una carita de esperanza mirando al horizonte, diciendo que este es como la esperanza, que ya se ve ahí a lo lejos...no quisimos decirle que el horizonte, por más que corras o camines, siempre estará a la misma distancia, pues lo vimos demasiado ilusionado.


martes, 13 de abril de 2021

Un tal "Malgado Sacedonio" intenta registro tras negativa de INE a "El Toro"

Tras el fallo del INE, y de las veladas amenazas de Salgado Macedonio a dicho instituto, se registró un hecho por demás curioso para las próximas elecciones en el estado de...bueno, en el estado de confusión en el que se dejó todo tras esta polémica decisión. 

 


 

 

"El Toro", como se hace llamar el político que ha sido acusado recientemente de abuso sexual, se retiró mascullando quién sabe qué cosas y pidió no ser molestado; curiosamente, un ratito después llegó a las oficinas del INE un sujeto que dijo ser candidato independiente y que, precisamente, quería registrarse para la ahora vacante de Salgado; el personal que se encarga de registrar a los candidatos declaró ante nuestros reporteros que dicho sujeto pareció sospechoso, pues se parecía enormemente a Salgado Macedonio, pero llevaba unos lentes gruesos sin micas, era muy narizón, su nariz sumamente rara como de caucho, y tenía unos bigotes rizados que parecían desentonar con el resto de su rostro.

Cuando le preguntaron cómo se llamaba, él les dijo "eeeh...soy el señor Bolainas y...vengo de un lugar muy lejano...ah no, esteee...soy...me llamo...Sal...Cal...no, este...Malgado Sacedonio (sí, eso es), y quiero ser candidato aprovechando que el honorable "Toro" ha dejado el puesto libre, que aun no puedo creer como un hombre de su integridad haya sido depuesto de esa forma tan terrible".

Los funcionarios le pidieron documentos que apoyaran su identidad, pero al dar evasivas y no mostrar ni siquiera una licencia de esas de broma, se retiró, y al igual que Macedonio, iba mascullando quién sabe qué cosas mientras se alejaba.

Hasta el momento, los funcionarios siguen confundidos pero confían en que fue sólo un loquito al que se le pasaron las cucharadas y tuvo esa graciosa ocurrencia.